[En línea de pase] Volvió el sello y volvió la liguilla

diciembre 10th, 2015 | Por Daniel Ortiz
[En línea de pase] Volvió el sello y volvió la liguilla

[En línea de pase] Volvió el sello y volvió la liguilla



Daniel Ortiz

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EN LINEA DE PASE - DANIEL ORTIZ

El Puebla recuperó un sello, una identidad, una forma de jugar que le da resultados y lo regresó a la Liguilla tras seis años de ausencia. La última vez que se hablaba que se tenía cierta identidad era en los tiempos de ‘Chelís’ con una semifinal y unos cuartos de final consecutivos. Aquel Puebla jugaba a matar o morir, haciéndose fuerte en las áreas con buen juego aéreo, con variantes ofensivas y un espíritu combativo hasta el desmayo. Un Puebla que emocionaba a cualquiera.

Pablo Marini llegó y junto a la directiva trajo jugadores específicos que complementaran lo que se tenía: Campestrini para dar seguridad y liderazgo, Araujo para dar fortaleza y salida, Toledo para control y circulación, complementando (o supliendo) a Torres y asociándose con la electricidad de un Flavio Santos en gran nivel. Mientras que Rey y Alustizacomo encargados del gol.

El resto, continuidad por ganarse el puesto: Rojas, Robles, Acosta, Tamay.  Y otros eran apuestas: Herrera, Arias, Gutiérrez, Bermúdez, Díaz, Rescaldani. La gran mayoría cumplió (y varios de ellos con creces) y eso ha sido lo increíble. La Franja es un lugar donde muchos retoman su carrera y el ‘Hobbit’ este torneo (el anterior fue Robles) volvió a su mejor nivel, gracias a la confianza que se le tuvo dentro de un sistema idóneo para sus condiciones. Herrera, que empezó viéndose lento e inseguro, terminó por ser muy fiable y mostrando una gran velocidad en carrera, siendo bastante seguro en el corte y Gutiérrez por fin tuvo un equipo que lo pusiera a jugar; el ‘zurdo’ se mostró como uno de los mejores laterales de la liga, atacando con decisión, aprovechando su técnica en balón parado y marcando su banda con solvencia.

Los más discutidos y que seguramente se irán, serán Díaz y Rescaldani. Y es que habría sido más productivo dejar a Eduardo Pérez como el relevo arriba en lugar de cederlo a Lobos BUAP.

El problema inicial y también durante todo el torneo, era la plantilla tan corta que tenía el Puebla. Los jugadores debían conectarse, no lesionarse y rendir a un nivel extraordinario. Y salió. Con una diferencia abismal de planteles con muchos equipos, los 14-15 jugadores que utilizaba Marini lo hacían bien, pese a algunas expulsiones o lesiones, se ajustaba el equipo y además se fue creciendo conforma avanzaba el campeonato.

Fue un inicio frenético. Partidazos con intercambios de golpes con América, Pumas y Pachuca con sendas victorias sumadas a la de Toluca. Luego Marini se equivoca en los planteamientos con Dorados y Atlas, al pararse más conservador. No pudo ordenar al equipo con el balón y cuando lo quiso hacer, no encontró las vías a gol. Ante Santos fue similar, pero todavía se puede hablar que los de la Comarca dieron un mejor partido con contragolpes muy peligrosos y enfriaron el balón cuando hubo que hacerlo, no permitieron el ritmo que venía manejando el Puebla. Veracruz fue otro accidente, por malas marcas en defensa y una expulsión rigorista.

Pero en términos generales el técnico de La Franja convenció, no solo con resultados, sino con un sello que se fue puliendo mientras avanzaba el torneo. A partir del juego ante Cruz Azul vimos al ‘Puebla jugón’ que fue el que mejor futbol desplegó y llegó a la liguilla hasta caer de forma injusta, por el fútbol mostrado, las intenciones y las decisiones arbitrales ante los Diablos Rojos del Toluca. Un sello de posesión y toque con orden y paciencia,con el tándem Torres-Toledo, que dormía al rival y generaba huecos para Bermúdez o Gutiérrez, los principales aliados para llegar y encontrar a Luis Gabriel Rey, que además de su racha goleadora, con su inteligencia y técnica aguantaba cada balón para dar tiempo y espacio a que lo acompañaran sus compañeros.

Se vio una idea transmitida en cada jugador de lo que se pretendía. Un convencimiento y un compromiso. De pronto los laterales en algunos partidos, pasaban 10 minutos intercambiando posiciones tras ejecutar un balón parado, pero quedándose así para buscar sorprender. Con Robles metido como central para tener superioridad numérica o saliendo a la contención para adelantar la presión al rival. Araujo y Herrera entendiendo que la pelota se saca controladadesde atrás, teniendo a Campestrini como un líbero más por su gran dominio con los pies, llegaban incluso a superar la línea de mediocampistas para abrir espacios y eliminar rivales. Esperar a que me caigan para soltar y dejar más libre a mi compañero, clave en esto los apoyos de Toledo, el mejor amigo para acompañar jugadas. No por nada va a tantos equipos que llegan lejos como un jugador más que fiable. Hobbit libre pero mostrándose, Alustiza también, para poder organizar la jugada o esperarla en los linderos del área.

Y precisamente del capitán, se habla mucho de un bajón suyo. Y hay que decir que empezó bien la temporada cuando el equipo era más directo, pero las jugadas largas y un estilo de toque lo hizo, precipitarse en picar a los espacios o bajar mucho a organizar, sin tener sorpresa, ayudando a dar claridad con sus cambios de juego o toques cortos, pero sin encontrar posiciones cómodas de remate, que es dónde el ‘Chavo’ es determinante, además de sus típicos contragolpes. No olvidemos que Mati fue casi goleador del Clausura 2015. Creo que se adaptará y se le buscará mediante entrenamientos y repeticiones, que tenga más jugadas a modo para aprovechar su mano a mano o su tiro de media distancia.

Además, lo que queremos es continuidad, que haya compromiso y amor a la camiseta, que los niños que le van al Puebla tengan ídolos y referentes y no solo figuras que vienen de paso. Que Campestrini, que merece su mención aparte, se quede a como dé lugar. Sus atajadas dieron muchos puntos, pero también su espíritu y atrevimiento contagian al equipo para tenerse mayor fe y confianza.

Para mi gusto se necesita reforzar al equipo con dos delanteros, uno de área y otro más participativo que sepa botarse a bandas, que peleen por titularidad pero lleguen a ganarse el puesto; un volante zurdo técnico, puede no ser veloz, pero que tenga buen tiro y pueda dejar el carril a Gutiérrez; y dos defensas suplentes, un lateral y un central.

La Franja estará a una eliminatoria de jugar fase de grupos de Copa Libertadores, un torneo por el que muchos aficionados hemos soñado y se tiene al alcance. La diferencia en el descenso ya es positiva, aunque no hay que confiarse y haciendo otro buen torneo se estaría alcanzando otra liguilla. La directiva debe tomar las decisiones correctas que es mantener casi todo el plantel, reforzar las posiciones que hacen falta y renovar a Pablo Marini, la cabeza del proyecto que ahora ilusiona con que por fin, las cosas en La Franja cambiarán.

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